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De Nuevo Laredo Tamaulipas, a New Haven CT...

Hola, hola hola !

Se que ha pasado mucho tiempo desde que les contaba aquí en mi blog que debido a mis deudas había yo tomado la desición de volver a los Estados Unidos esta vez por contrato con una empresa de Carnavales, Juegos Mecánicos y Puestos de comida... (Click aquí para leer ese capítulo) Y si ya lo leyó usted y recuerda cómo iba la cosa, pues he aquí la continuación...

Era de madrugada cuando salí del hotel donde estábamos hospedados para comprar un jugo de naranja en algún puesto de la calle en Nuevo Laredo. Me sorprendió ver dos autobuses muy bonitos afuera del hotel con placas de los Estados Unidos y al momento supuse que serían los que nos llevarían a donde daríamos inicio nuestra ruta trabajando con la compañía que nos había contratado. En mi caso, Coleman Brothers. Me sentí muy feliz. Yo sabía que estaba frente a mi esa gran oportunidad por la que tanto había rogado. Irme a trabajar por unos meses para pagar mis deudas y mandarle a dinero a mi esposa para la comida de mis hijos.

La hora llego, el encargado nos llamó a todos al estacionamiento del hotel, nos dio algo de dinero (en dólares) para pagar el paso en el puente y para nuestras comidas durante el viaje hasta la ciudad de New Haven donde daríamos inicio a nuestro tour de trabajo.

A los pocos minutos llegamos a la garita. ahí bajamos del autobús, pasamos por algunos pasillos, revisiones, entrega de papeles y nos dieron un permiso de trabajo sellado. Nos subimos de nuevo al autobús del otro lado y seguimos...

Como a las 2 horas ó 3, el autobús se detuvo en un pequeño restaurante, bajamos todos de inmediato, ya teníamos mucha hambre...

Desde el hotel yo había hecho amistad con otros 2 chavos y fue con ellos que íbamos compartiendo todo... Gastos, miedo, alegrías y sueños... Todos estábamos dejando en nuestras comunidades pedazos de nosotros, lágrimas y esperanza.
Comimos y seguimos...

De vez en cuando el autobús se iba parando en alguna gasolinería para que pasáramos al baño y por si queríamos comprar algo de tomar o comer...
Desde el principio nos dijeron que el viaje iba a ser muy largo... Así que ratos dormíamos, ratos charlábamos y ratos llorábamos... De alegría, de emoción, de miedo, de incertidumbre, de esperanza. De lo que fuera, la razón no importaba, pero me di cuenta que las lágrimas no sólo mojaban mis mejillas...

Seguimos el viaje, otra parada... Unas fotos? Claro, porqué no? Vamos a tratar de distraernos...
Las horas pasaron, la carretera parecía interminable y el destino tan lejano... Otra vez nos dio hambre y pasamos a comer pizza...
Llegó la noche y teníamos que ir a dejar a un grupo de chavos que iba a a otra feria con otra compaía, el chofer se perdió, no había buena señal del GPS y tuvo que dar muchas vueltas y se perdió otra vez y finalmente llegamos. Bajamos todos a estirar las piernas mientras quienes se quedarían ahí buscaban su equipaje. Nos despedimos de ellos y nosotros seguimos... Eran casi las 4 de la mañana cuando llegamos a la ciudad de New Haven Connecticut. Otra vez dimos algunas vueltas y por fin llegamos a donde estaba instalada la feria. Obvio no había nadie despierto. Todos estaban dormidos tras una jornada de trabajo el día anterior... Se bajó el chofer y como le urgía entragarnos a alguien, empezó a tocar las puertas de las trailas. Una y otra vez hasta que un señor delgado de unos 55 años de origen cubano le abrió y habló con él. Platicamos con el señor y le dijimos que éramos quienes habían solicitado para ayudarles ahí en la feria y muy amable el señor fue a comprar muchas cajitas de donas y café y a todos nos repartió. Luego nos dijo que regresáramos al autobús a descansar, mientras se despertaban los dueños de la empresa o alguno de los managers, pero el chofer no quiso y nos dijo que bajáramos nuestro equipaje. Así lo hicimos y nos acomodamos por ahí a esperar el amanecer...

Yo escuché cerca de ahí a las gaviotas y supuse que había agua... Caminé como 3 cuadras y me encontré con lo que parecía ser un brazo de mar, lago o río muy grande. Ahí me quedé un rato solo contemplando el amanecer. Cuando regresé, vi que ya había salido uno de los encargados y estaba acomodando a los muchachos en algunas trailas. Ellos le dijeron que yo hablaba algo de Inglés y que podía ayudar en la organización e instrucciones de lo que debíamos hacer. Con lo poquito que entendí, ayudé y nos ubicamos todos en algún lugar seguro. Nos dijeron que podíamos seguir descansando y que a las 11 de la mañana habría una reunión con los dueños en la zona central de la feria.

Les expliqué a todos y nos fuimos a dormir. Antes un poco de las 11 ya estábamos listo esperando a que llegaran nuestros patrones. Llegó la señora Mary Oaks, su esposo Antonio, su hermano y Bobby uno de los managers. Nos dieron la bienvenida a la empresa Coleman Brothers y nos dieron a elegir si queríamos algunos de nosotros trabajar en los puestos de comida o en los juegos mecánicos. Yo elegí los puestos de comida que incluyen:Venta de Pizza, Papas a la francesa, Pollo frito, Helados, Galletas fritas, Etc. Nos dieron unos uniformes y nos dijeron que la hora de entrada era a la 1 de la tarde. Regresamos para hacer el almuerzo, nos habían acomodado unas mesas, estufas y nos regalaron mucha comida para preparar.
Cocinamos, comimos y empezamos a trabajar. A mi me tocó ayudarle a Sheyla, una señora como de 60 años que administraba un puesto de helados, malteadas y bebidas con hielo molido. Desde el primer día noté que no estaba muy contenta la señora conmigo, se notaba muy racista y al parecer le gustaba trabajar sola. Empezó a entrenarme, pero sin tantas ganas, yo estaba nervioso, sentía miedo y preocupacióon porque no fuera a servir bien los helados y me fuera a regañar. Y así pasó, me equivoqué varias veces y me regañaba. Era muy grosera, déspota y me hablaba fuerte. Y yo sensible... Ni modo, traté de aprender más rápido para no darle excusas, pero las encontraba. Ella fumaba demasiado, salía de la traila cada 5 minutos echarle humo a sus pulmones y yo tenía que despachar los helados y cobrar. Al principio, fue difícil, pero la dueña pasaba por ahí seguido y me daba ánimos...

Desde que conocí a la Señora Mary Oaks, le caí bien, me di cuenta. Yo le regalé una Onza Libertad de Plata que había yo comprado en Nuevo Laredo especialmente para ella. Y estaba muy contenta con mi trabajo. Le tomé confianza y una vez le pedí que me ayudara para ampliar mi tiempo de trabajo en su empresa porque sólo íbamos por 3 meses y medio y para mi era insuficiente para pagar mis deudas. Me dijo que sí, que vería la forma de ayudarme con una extensión de tiempo en mi visa y permiso de trabajo. Le di las gracias y sentí que fue sincera...

HASTA AQUI les cuento esta parte. En mi siguiente capítulo les mostraré como se vive en la feria... Las ventajas y desventajas. El precio de la esperanza...

-José

Será como siempre un honor poder leer sus comentarios aquí abajito.

Adiós a mi familia, me voy otra vez a los Estados Unidos en busca de una oportunidad para pagar mis deudas...


Hola, hola, hola !

Quienes siguen una a una las historias y capítulos de mi vida, recordarán que en el pasado episodio de esta temporada, les conte que me llegó el agua al cuello, las deudas y la depresión me estaban matando poco a poco...

Recuerdan que hubo una gota que derramó el vaso y me llevó a tomar una firme desición.

Luego de haberme tomado quizás 2 ó 3 caguamas, fui a mi viejo ropero y busque mis documentos...

Acta de nacimiento, curp, credencial de elector, cartilla militar, comprobantes de domicilio, Etc.

Los puse en una carpeta y al día siguiente fui a la ciudad a investigar a una oficina de enlace para trabajar en las ferias en los Estados Unidos sobre la posibilidad de que yo pudiera ser elegido...

Me dijeron que llenara una solicitud con todos mis datos, que les dejara copia de mis documentos y que necesitaban copia de mi pasaporte.

Les deje todo excepto el pasaporte porque estaba vencido y viaje al otro día a la ciudad de Xalapa para tramitarlo.

Fue fácil y rápido.

Una vez que entregue toda mi documentación, me dijero que tenía que asistir a unas reuniones cada viernes para informarme bien sobre lo que debía hacer para tener mayores posibilidades de ser elegido por alguna compañía en base a mis conocimientos.

Fui a todas las juntas y no miraba nada claro.

Así que decidí buscar a un recomendador para que de manera mas directa le hablara de mi al encargado d ela oficina de enlace y hubiese más posibilidades de ser enviado en algún grupo de trabajo hacia los Estados Unidos a la brevedad posible.

Funcionó y a los pocos días me dijeron que fuera a una reunión importante y definitiva.

Fui y ahí mismo me hicieron algunas preguntas y me dijeron que gracias a que yo hablaba algo de Ingles, tenia yo una oportunidad disponible para salir a los 3 días...

Me puse muy contento, muy feliz y verdaderamente con Dios por esta enorme oportunidad que se me estaba presentando...

Tome mi vieja motoneta y regrese a casa muy emocionado para darle a mi esposa la noticia !

Empezamos desde ese momento a preparar el equipaje ya conseguir dinero (sí, otra vez) para los pagos necesarios como era el transporte desde Tlapacoyan hasta la frontera (Nuevo Laredo Tmps.) y los pagos para la solicitud de la visa, comidas en el camino, bebidas, Etc.

Me fue muy difícil conseguir el dinero, pero lo hice.

Llegó el día de la despedida, fue muy triste...

Saber que dejaría a mis hijos, a mi esposa, a mi madre, a mis familiares y hasta mi perro por no se cuanto tiempo, me hizo derramar algunas lágrimas. Sin embargo, el hecho de saber que finalmente estaba ante mi la posibilidad de poder pagar todas mis deudas, me devolvía por momentos la alegría.

Puse mi maleta en la parte de atrás de mi motoneta, la asegure con una vieja reata, agite mi mano al viento y con lagrimas en los ojos otra vez, me despedi de mi familia.

Siento pena al decirlo, pero siempre he sido sincero y les confieso que iba llorando. Por algunos tramos de la carretera no podía ver bien porque mis ojos estaban cubiertos de llanto. Eran tantos sentimientos encontrados, iba orando pidiendole a Dios que me dieran la Visa de trabajo para poder cruzar hacia el otro lado. Iba pensando en mis hijos, en mi familia y en mis deudas...

Era grande mi tristeza, y mi esperanza !

Llegue a la ciudad, hice los pagos y me dispuse a esperar el autobus que nos llevaria a la frontera.

A las 6 de la tarde llegó...

Nos fueron llamando por nuestros nombres y compañías a la que íbamos a trabajar si nos daban la visa y uno a uno fuimos subiendo. Había abajo en la banqueta tantas caras tristes, mujeres y niños llorando y yo tambien estaba llorando aunque mi familia no estaba ahí sentía lo mismo... Un nudo en la garganta y la incertidumbre de un mañana.

Por fin el autobús empezó el viaje...

Horas y horas de interminable angustia, de miedo, alegría, ilusión y esperanza...

Muchas horas despues -no recuerdo cuántas-, llegamos a un hotel de Nuevo Laredo Tamaulipas.

Bajamos nuestro equipaje y nos dijeron que fueramos a pagar nuestras habitaciones.

Formamos un grupo de tres y nos repartimos el costo para no gastar tanto. Lo mismo hicimos incluso para comer, nos cooperamos y de esa manera era menor el costo de nuestra comida.

Al siguiente día, nos llevaron al consulado para iniciar los trámites reglamentarios, tomarnos huellas, fotos, Etc.

Al siguiente día, fuimos a la embajada para tramitar nuestra Visa.

Fueron días, horas y minutos de cruel incertidumbre, porque yo ya había intentado un año atrás conseguir una visa de trabajo para las ferias y me la habían negado porque estuve en Canadá como ilegal según sus registros.

Y aunque no fue así, yo respete la decisión de las autoridades migratorias y espere un año para volver a intentarlo.

Y aquí estaba yo de nuevo, insistiendo por esa gran oportunidad...

Llegó el día de mayor tensión, el momento clave, el momento de la verdad !

Llegó el día de la cita cara a cara con los Agentes de Inmigración.

Todos teníamos mucho miedo, la incertidumbre nos estaba consumiendo.

Eran momentos cruciales y decisivos que iban a marcar un antes y un despues, un aqui y un mañana, un sí o un no.

Nos formamos en largas filas y poco a poco íbamos avanzando sentados en las sillas de la enorme sala de la embajada americana en Nuevo Laredo. No podíamos concentrarnos en nada, aunque nos habían dado algunos consejos y respuestas a posibles preguntas.

Nada nos aseguraba nada. Yo empece a orar, no se que hacían los demás...

Estábamos ahí a merced de las autoridades migratorias, ellos y sólo ellos tenían la última palabra...

YO SEGUIA ORANDO... Pidiendole a Dios y a todos los Santos que me dieran esta oportunidad que tanto necesitaba.

Su respuesta fuera un SI o un rotundo NO, iba a depender de factores como nuestro historial en su sistema, las respuestas que habíamos dado a las preguntas de los formularios, nuestras huellas, nuestra foto y todo...

Luego de un par de horas, fue mi turno !

Trate de ocultar mis nervios, mi miedo, me agache y me persigne...

Avance despacio hacia la ventanilla que me indicaba el número de mi turno y me pare frente a un señor americano de aproximadamente 50 años que no se miraba nada amigable, muy serio y de mirada penetrante.

Me preguntó mi nombre y empezó a revisar la pantalla de su computadora, me adelante y le dije que yo había estado antes en Canadá y le entregue unos papeles que llevaba conmigo como pruebas de mi estancia en aquel país. Me los recibió, los miró por unos minutos, fue a hablar con otras personas en la parte de atrás y esos minutos para mi eran días de eterna espera...

Me costaba tanto ocultar mis nervios, mi miedo a un no (otra vez), pero aún así trate conservar la calma.

El señor regresó, se me quedó viendo y me dijo: Por haber sido sincero y en base a su limpio historial, SU VISA HA SIDO APROVADA !

Creo que al final pude respirar y le dije; Muchas gracias mientras mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas como ahora mismo está pasando otra vez al recordar ese momento.

Me di la media vuelta y al salir de la oficina, estuve a punto de besar la tierra.

Había yo sido aceptado como elegible para obtener la visa de trabajo por la cual tanto había llorado.

Mis amigos de cuarto estaban afuera esperándome y al verne con los ojos rojos y con residuos de lágrimas, me preguntaron que había pasado, casi no podía hablar de la emoción, pero alcance a decirles que sí me la habían dado.

Mire a mi alrededor y había otras personas tambien muy alegres y vi a un muchacho que estaba muy triste...

Me acerque despacio y pude escuchar que comentaban que le habian negado la Visa.

Asi que al regresar al hotel, organice todo para que los compañeros y yo le dieramos dinero para su regreso, para que pagara lo que había conseguido y para su comida, pues yo había pasado por esa misma situación un año atrás y sabía lo que se sentía.

Algunos compañeros no quisieron apoyarlo, otros fueron muy generosos y entre todos le ayudamos.

Pues ya más tranquilos y sabiendo que nos habían dado la visa, fuimos a comer y yo fui a pasear un rato por el centro de Nuevo Laredo.

Al siguiente día, estaba otro autobús afuera del hotel y nos dijeron que nos subieramos porque ese era el que iba a llevarnos hasta donde íbamos a empezar nuestro trabajo con la compañía a la cual nos habían enviado...

Subimos nuestro equipaje y nuestras esperanzas. Ese era el inicio de otra etapa en nuestras vidas, esa era la luz al final del túnel, era la solución de nuestros problemas...

EN EL SIGUIENTE EPISODIO, les contare sobre nuestro viaje y la llegada a la feria con nuestros patrones...

Gracias por leer mis aventuras. Espero que algo de todo esto pueda servirle en su vida o en la de alguien más.

Sera como siempre un honor poder leer sus comentarios aquí abajito.

La historia de los cubanos varados en Nuevo Laredo Tamaulipas y el Puente Internacional

Para quienes siguen de cerca mi odisea de viajar a los Estados Unidos para trabajar y pagar mis deudas, recordarán que en el capítulo anterior les dije que hoy iríamos al centro de atención a solicitantes (CAS) para que nos tomaran las huellas digitales y unas fotografías como parte de los trámites que estamos realizando en aras de conseguir nuestra visa de trabajo y poder empezar nuestra gira por los carnavales (ferias) que cada empresa realiza año con año a través de diversos estados de la Unión Americana.

Siendo así, hoy a las 5:15 de la mañana fueron por nosotros al hotel donde nos hospedamos y empezaron a transportarnos en camionetas hacia las oficinas del CAS donde hicimos una sola fila muy larga pues somos en total más de 250 personas de las cuales aproximadamente 50 son mujeres...

Me llama la atención ver la hermandad que existe entre todos, se ayudan, se aconsejan, recuerdan sus historias, comparten cigarrillos, comida, bebidas, carcajadas y sonrisas.

Y siempre están dispuestos a ayudar a los nuevos con algunos consejos, datos, respuestas y sugerencias sobre qué hacer para que todo salga bien y consigamos nuestra visa.

Se nos ha dicho que en todo momento seamos sinceros, que seamos organizados, limpios y amables. Que no salgamos de noche, que cuidemos nuestro dinero y nuestras pertenencias personales, que no hablemos con personas desconocidas y que siempre andemos acompañados.

Queda claro que esas recomendaciones se deben obviamente a la inseguridad que impera en la zona fronteriza y en gran parte del territorio mexicano.

Sin embargo y hasta ahora, todo ha ido muy bien pues la gente siempre está disponible para ayudar y se respira un aire de libertad y seguridad.

A las 7:00 am abrieron las oficinas y fuimos llamados en grupos de 3 personas para entrar, nos formaron sentados en sillas e íbamos avanzando poco a poco hacia las 7 ventanillas de atención.

Al llegar, nos pidieron el pasaporte que previamente nos habían entregado junto con una hoja que contenía la cita para presentarnos ahí, nos preguntaron nuestro nombre, nos tomaron una foto y nos tomaron huellas de los dedos de ambas manos.

Luego nos devolvieron el pasaporte, la hoja de la cita y nos dieron una pequeña tarjeta con información referente a cómo quejarnos si recibimos un maltrato en nuestro trabajo o si necesitamos realizar algún cambio.

Saliendo de las oficinas, fuimos a entregar el pasaporte con nuestro representante y nos dijo que por hoy eso sería todo y que mañana martes habría una reunión a las 5 de la tarde en nuestro hotel.

Sabiendo que teníamos todo el día disponible, aproveché para preguntar si podía salir a turistear un poco por la ciudad a lo que me respondieron que sí podía hacerlo teniendo cuidado y siendo siempre muy respetuoso con todos para evitar algún contratiempo que pudiera poner en riesgo nuestros trámites para la obtención de la visa.

Entonces compré un café, unos burritos de papa y jamón con tortilla de harina, desayuné y regresé al hotel.

Al llegar ahí, invité a mis compañeros a ir conmigo pero no quisieron salir...

Ante la negativa, me lavé los dientes, tomé mi bolso con algo de dinero, mi identificación y mi celular y agarré calle.

Aventurero como siempre, no podía dejar pasar esta oportunidad para pasear un poco, conocer otras personas, ir al centro y por qué no, ir también al Puente Internacional.


Cuando regresaba del Puente Internacional, pasé al parque central de Nuevo Laredo donde me llamó la atención ver a muchas personas que al principio creí que eran de Puerto Rico o República Dominicana, pero que al escuchar mejor su acento noté que eran cubanos.

Me senté en una banquita donde había una pareja y así como así empezamos a charlar...

Resulta que todos ellos están ahí varados desde que Obama vetara la política "pies secos, pies mojados".

La política de «pies secos, pies mojados» (en inglés, «wet feet, dry feet policy») fue el nombre dado a una política del gobierno de los Estados Unidos sobre la inmigración cubana en su país, que fue consecuencia de la revisión de 1995 de la Ley de Ajuste Cubano. Consistía en permitir el ingreso de inmigrantes provenientes de la isla solo si han pisado la costa estadounidense. Fue terminada por la administración Obama el 12 de enero de 2017.

Como resultado de este cambio en las leyes, cientos de cubanos que habían salido de su país en la búsqueda de encontrar mejores oportunidades en USA se encontraron con la mala noticia de que la frontera estaba cerrada.

Aquí en el parque de Nuevo Laredo, vi a un grupo de más de 100 cubanos entre los cuales se encuentran parejas, familias completas con niños y varios de ellos que viajan solos.

Hablando largo y tendido con uno de ellos, me dio a conocer la forma en que vive la mayoría de la gente en Cuba, un país controlado por el gobierno y donde prácticamente no puede moverse un dedo sin la autorización de quienes administran los servicios gubernamentales, no hay libertad de expresión, hay 3 periódicos de circulación nacional bajo el control del partido comunista, hay plazas con acceso a internet vía wifi, que sólo pueden utilizarse con tarjetas prepagadas a un costo de 2 dólares americanos por hora cuando el salario promedio en Cuba es de 25 dólares al mes...


Me dolió ver a toda esa gente en espera de algún cambio por parte del actual Presidente Donald Trump, me dolió ver que toda esta gente la está pasando mal porque ya llevan más de 1 mes aquí sin dinero, sin trabajo y sobreviviendo sólo con lo que la iglesia local les da (desayuno, cena, un lugar para dormir y dónde bañarse).


De igual forma, mi amigo me comentó que la organización "Cubanos sin Fronteras" les está haciendo llegar algunos donativos y ropa sobre todo para los niños que acompañan a este grupo de personas.

De mi parte, quise colaborar con algunos de ellos comprándoles agua, postres y yogur para los niños...

Muy lamentable la situación sobre todo para niños como Aarón que ya todos en el grupo lo adoran y se consideran parte de su familia. Hasta yo no dejé pasar la oportunidad de tomarme una foto con él. Un niño con carisma, risueño y alegre que a su año y medio ya sueña con ser famoso en You Tube...

Me contaron incluso de un caso de una chica cubana que dio a luz en el Puente Internacional y solicitó el asilo. Su caso fue turnado a la corte y es muy probable que la pasen por haber tenido ahí su bebé.

Quedé sorprendido al saber que la mayoría de los cubanos que han salido de su país para intentar entrar a los Estados Unidos, llegan a Centroamérica y de ahí empiezan su recorrido cruzando varios países hasta llegar a México y de ahí a la frontera con USA. Un largo, tedioso y peligroso peregrinar durante el cual pasan por muchas cosas... Hay quienes incluso se quedan en alguno de esos países un tiempo a trabajar para tener algo de dinero y continuar su travesía, hay otros que se van a Brasil, a Guatemala, a Belice, El Salvador, Samoa, Etc. mi amigo dice que su viaje a la frontera les lleva en promedio un mes y yo recordé lo cansado que llegué tras 18 horas de viaje desde mi pueblo hasta Nuevo Laredo.

No hay duda que en el mundo hay tanta gente que sufre mucho más que nosotros, pero no son tan cobardes como a veces nosotros sí lo somos...

Después de todo, me familiaricé con ellos y comprendí que tanto ellos como yo estamos luchando por lo mismo; cruzar la frontera para trabajar y buscar el bienestar de nuestras familias...

Que Dios nos bendiga a todos y que pronto alcancemos lo que tanto anhelamos...

Por ahora eso es todo lo que quería contarles, iré por ahí a seguir paseando un rato y regresaré más tarde al hotel para descansar y seguir en espera de los trámites reglamentarios.

Hasta pronto...

-José Luis

Proyecto 'Rueda de la Fortuna' - Trabajar para pagar deudas...

La acumulación de deudas a través de los años, me ha llevado a tomar la decisión de salir de mi país (México) para ir a trabajar a los Estados Unidos en los Carnavales... Qué ironía, pero contrario a estar alegre, con mucho dolor y sentimientos encontrados por tener que abandonar a mi familia (Mi madre, mi esposa, mis hijos, hermanos, Etc.), he tenido que ser fuerte para llorar despacio... Vivir con mi familia cada día se ha convertido en una dulce rutina y de pronto así como así tener que dejarlos para ir en busca de una solución para resolver mis problemas financieros, me parte en dos el corazón.

Justo ahora que mi hijo casi termina su educación preescolar y que se ha convertido en un niño curioso que todo quiere saber y mi hija ha empezado a caminar con más seguridad mientras balbucea sus primeras palabras; Agua, Papá, Mamá y Ampá (Zapatos). Justo ahora y no después es que tengo que partir... Pero es precisamente el conjunto de todo esto lo que más me motiva a irme a trabajar y poder pagar mis deudas para vivir en paz.

Necesito salir de esta crisis económica y recuperar la armonía perdida, aquellos ayeres en los que íbamos juntos al cine sin estar pensando en que le debía a Coppel, Elektra, al Banco, a Don Juan Pérez, a la señora de la tienda y hasta al tortillero...

Vivir así, no es nada cómodo y he decidido ponerle un alto a esta amarga situación. En nuestros pueblos sólo se va ganado para medio comer y las deudas aumentan todos los días. Hay muchas cosas que se necesitan y que no se pueden tener, problemas sin resolver y muchas preguntas sin responder...

Por mi familia, hoy decido irme a trabajar lejos, allá donde se habla otro idioma, donde hay miles de voces nuevas, rostros distintos, cabellos de oro y un ambiente de carnaval que disfraza y oculta nuestra enorme tristeza.

Me voy tranquilo y seguro de mí mismo porque se que dejo en casa a la madre de mis hijos, una mujer valiente y plenamente consciente de esta situación, una mujer que será capaz de asumir la responsabilidad de cuidar a los niños y cuidarse ella a la par de cuidar su hogar. Mi madre estará también ahí, ayudando a cuidar a sus nietos que tanto quiere... Ellos no estarán solos porque aunque lejos, trataré de estar siempre en contacto para sentirnos más cerca.

LA SALIDA

Hoy saldré de mi pueblo a la 1:30 de la tarde con destino a la frontera para ir por mi visa al consulado...

Ahí mismo nos dirán qué tiempo estaremos allá y la ruta que seguiremos...

Viéndolo de otra forma, es una gran aventura que siempre quise tener, conocer otros lugares, vivir en carne propia la experiencia de trabajar en la feria, conocer en primera persona la manera en que se convive con gente que no conoces y con quienes compartirás un sueño, practicar mi inglés y aprender nuevas cosas...

Mientras tenga la oportunidad, seguiré escribiendo aquí sobre cómo me va por allá, a qué retos me enfrento, cómo los resuelvo, qué se debe hacer y qué no, las reglas, el trabajo, lugar donde se descansa, aseo personal, comidas, horarios de trabajo, vivencias, Etc.

Sería muy bueno de su parte que me desearan la mejor de las suertes en esta odisea, en este camino que no conozco y por el cual estoy dispuesto a transitar para pagar mis deudas y vivir con mi familia en paz.

Gracias por leerme y espero escribirles muy pronto...

Actualización: Sábado 11, 2:00pm
Estamos en el lugar de reunión y aún no sabemos nada sobre en qué autobús viajaremos, qué lugar nosvdarán, Etc.
Seguiré informando...

Actualización: Sábado 11, 3:45pm
Ya nos llamaron para asignarnos un autobús. Nos fueron nombrando y pusieron nuestras maletas en el guarda equipaje. Estamos dentro del autobús en espera de que nos entreguen nuestros pasaportes y nos den algunas instrucciones.  A mi alrededor, muchas caritas tristes de niñas y niños que ven partir a su mamá o a su papá, algunos lloran sin recato, otros disimulan su llanto. Lágrimas por doquier, familias rotas, ilusiones de un mejor mañana a un precio muy alto.  Seguiré informando...

-José Luis
P.D. Si lo desea, puede usted dejar sus comentarios. Gracias.